Entre más información política tiene un votante, más probabilidad tiene de anular su voto. Esto dice hoy Leo Zuckerman y con razón. Esto implica que personas más educadas e informadad estarían más en desacuerdo con la actual clase política.
Es necesaria la protesta de la abstención o la anulación, acomañadas de otras acciones de resistencia cívica.
El movimiento anulacionista no es n fin, es el inicio de una campaña para desembarazarnos de la actual clase política, por eso la viabilidad en este momento de que la nueva legislatura, espuria, se autoasigne su propia reelección, sería un contrasentido.
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